Mistress B – High Class Dominatrix

Sentada en el trono de la Reina, lugar que me corresponde por autoridad y clase, miro con la arrogancia que me caracteriza al esclavo que tengo delante de Mí. Su posición es de respeto absoluto hacia MI persona, sobre sus rodillas… cabeza agachada…brazos extendidos… inmóvil… como un mero objeto más de la sala…o quizás más diría YO, como un buen perro educado al servicio de SU Dueña.Alzo la voz para dirigirme a él, con un tono autoritario… firme… que denota claramente MI poder… MI posición… le ordeno presentarse ante MI y ponerse de rodillas con las manos a su espalda. Observo como desvía su mirada de MIS ojos por el respeto que me devota, lo cual es algo que me empodera aún más si ello fuese posible… Sin esperar un segundo, le abofeteo su estúpida cara al tiempo que chasqueo los dedos y le señalo con mi mano, los espectaculares salones que adornan MIS preciosos pies… y con voz severa me dirijo a él….-Bésalos, ahora!! Obedeciendo MI orden de inmediato, el bastardo agacha su cabeza y comienza a besar con verdadera pasión y gran devoción MIS espectaculares pies, al tiempo que lo observo con gesto arrogante, y de infinita superioridad. Cuando yo lo decido, levanto su cara empujando su barbilla hacia arriba con el empeine de uno de MIS pies, para que se alce nuevamente sobre sus rodillas y se ponga en posición de respeto, volviendo a abofetear su cara repetidamente, solo por el puro placer de verlo humillado. Mirándole con desafío y ese aire de superioridad que me caracteriza, el esclavo es incapaz apenas de mantener su mirada con la MÍA…no es capaz de dominar su sentimiento de inferioridad, algo normal en todos los esclavos que se encuentran en MI presencia. Mi voz vuelve a romper el silencio de la sala…-Continúa, esclavo – le ordeno. Obedeciendo otra vez a SU Dueña, se inclina y besa nuevamente los salones que cubren MIS delicados pies, para MI placer…Beso tras beso de este esclavo, me siento una DIOSA….Me deleito contemplando como el bastardo obedece MIS órdenes y se rinde a MI autoridad….Caprichosamente le introduzco en su boca el infinito tacón de uno de MIS salones para que lo adore, cosa que es arduo complicado para el esclavo, debido a los casi 15 cm de longitud…. pero es deseo MIO que así proceda…Le observo con una sonrisa diabólica, al tiempo que me imagino lo que podría suponer para el bastardo, que en ese preciso instante elevase MI empeine hacia arriba, al tiempo que tiene todo el tacón dentro de su boca… Extraigo el tacón de su boca y le ordeno lamer la suela de los salones mientras relajadamente, cómodamente, sentada en MI trono, me recreo viendo humillado al esclavo, como con su lengua recorre toda la suela de MIS salones mientras limpia toda la suciedad depositada en ellas…Una vez me doy por satisfecha, vuelvo a darle al esclavo orden de incorporarse sobre sus rodillas, y le cruzo una y otra vez su estúpida cara, para finalmente ordenarle que se retire al interior de la jaula. MISTRESS B – HIGH CLASS DOMINATRIX