Feedback de la sesión del sumiso «Doble B», en la Consulta de la Doctora Bibianne

Roleplay Doctora – paciente. Sado medical.

La Doctora Bibianne me hace ir a la hora señalada a su Consulta, para hacerme una exploración rutinaria, y mi sodomización periódica, como sumiso anal suyo. Por eso, me ordena venir, llevando un plug anal 5 cm insertado en el culo, para entrar ya en total sumisión desde casa.

Cuando llegó la Doctora, aparece imponente ante mí. Tiene preparado todo un montón de accesorios de bondage. Muñequeras, tobilleras, collar, cuerdas, vendas, cadenas, y además, para mí disciplina, una fusta, un látigo… Me pregunto si utilizará todo eso conmigo y empiezo a sudar.

Me recibe enfundada en un vestido de látex negro, botas altas hasta las rodillas, y tacones muy altos. Está espectacular, como la Diosa que es. Primero, me hace desnudar delante de ella, y me da tres minutos para darme una ducha rápida, y volver con ella, para recibir sus tratamientos.

Cuando vuelvo, se había puesto la bata blanca de Doctora, sobre el vestido de látex, en señal de autoridad, para tratarme y sodomizarme debidamente. En cambio, a mí, solo me permite estar completamente desnudo, únicamente con unos calcetines blancos altos, subidos hasta las rodillas.

Me pone en posición de sumisión, de rodillas delante de ella, manos en la espalda, y con la mirada y la cabeza bajas. Luego, me levanta la cabeza, para ponerme un collar de sumiso, adornado con pinchos, y con un microchip para corregir posibles conductas inapropiadas.

Me gustaría que me pusiera también una mordaza pero no digo nada. Sé que no importa lo que yo quiera, sino lo que mi Ama desee.

A continuación, me hace echar en la silla ginecológica, y me ata de pies y manos, para dejarme totalmente indefenso, e inmovilizado.

Una vez atado, me rasura el ano, y la zona perianal, para que quede libre de vello, para poder aplicar sus tratamientos correctamente, y estar presentable. Luego, me pinza los dos pezones a la vez, con dos pinzas en forma de tijera, estirándolos hacia afuera con fuerza.

Todo esto que me hace me provoca mucho dolor y parece que me van a explotar, como la Doctora Bibianne quiere siempre los pezones de su sumiso bien salidos, aguanto el dolor, tal y como ella desea. De esta manera, me enseña a soportar el dolor, para su placer.

Para continuar educándome en el dolor, me quita de la silla ginecológica, y de en pie, me ata las dos manos bien altas, del palo de un gotero que había en su Consulta, y también me ata todo el cuerpo con cuerdas.

Cuando uno es un sumiso recurrente de la Doctora Bibianne ya sabe que aunque puede utilizar esposas, las ataduras bondage son su especialidad. Domina una gran cantidad de nudos, a cada cual más restrictivo.

A continuación, me pone unos adhesivos enganchados en el pene, y procede a realizar descargas eléctricas, de diferente intensidad, para su diversión. Cuando me pone la más alta, grito de dolor, pero la Doctora me pide que lo aguante por ella, y es lo que hago.

Así, está un buen rato, con este tratamiento perverso, subiendo y bajando la intensidad según su criterio, mientras sonríe, mirándome a los ojos.

Ataduras bondage.

Seguidamente, y todavía atado al palo del gotero, la Doctora Bibianne, con su bata blanca, empieza a fustigarme con un látigo flogger, primero en el trasero, y luego por toda la espalda, también con diferente intensidad, para que queden todas esas zonas bien rojas, su color preferido, el rojo sangre.

Como me voy hacia adelante para evitar sus latigazos, me prohíbe hacer un solo paso más, mientras me azota, o me castigará convenientemente.

Así, que me quedo quieto todo el rato. Posteriormente, como sumiso anal suyo, me pone desnudo, a cuatro patas en una litera, ofrecido para mi humillación, y se enfunda unos guantes de látex, para comprobar si mi culito tragón, ha dilatado más que la última vez, y para escoger un dildo apropiado, para sodomizarme con su strap-on.

De esta manera escoge un dildo marrón, que debe medir unos 18 x 4,5 cm aproximadamente, y lo inserta hasta el fondo muy rápidamente.

La Doctora Bibianne, me dice, que he hecho bien los deberes de dilatación anal con mis dildos en casa, ya que su dildo entra muy fácilmente. Como al sodomizarme, me voy hacia adelante, para evitar sus penetraciones, me ata una correa de perrito, a mi collar bondage de sumiso.

Así, mientras me sodomiza con su bata blanca, tira de la correa hacia ella, para que no me pueda mover. De esta forma, me sodomiza, una y otra vez, para su diversión, y hasta que quede satisfecha.

Cuando ha terminado, como premio, me pone de rodillas ante ella, me ordena que le quite sus botas negras altas hasta la rodilla, con tacón alto, y me permite besar y lamer sus pequeños y preciosos pies.

Me enseña como debo hacerlo, lamiendo las suelas de sus pies, y también entre cada unos de sus dedos. Luego, me pone todo su pie dentro de la boca, primero uno, y después el otro, como una penetración.

Finalmente, me abofetea la cara con ellos, y también con sus manos.Por último, desnudo, y arrodillado, la Doctora Bibianne con su bata blanca, me prescribe más deberes, aparte de continuar dilatando el ano para ella, y que deberé hacer también en casa.

Me indica, que desea usar todos mis agujeros, no sólo el ano, y que quiere usar también mi boca. Para ello, desea que practique, la garganta profunda con mis dildos, desde el más pequeño al más grande, y que los trague todo lo que pueda, para que en la próxima sesión, además de penetrarme el ano con su strap-on, me pueda penetrar también la boca hasta el fondo, y de paso, aprenda a lubricar bien los strap-ones antes de ser sodomizado, como corresponde a un disciplinado sumiso anal, para el uso de la Doctora Bibianne.

Su sumiso anal Doble B.

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